martes, 24 de abril de 2018

Memoria 2013

La Unidad de Atención Infantil Temprana, un servicio para toda el Área Sanitaria I

La Unidad de Atención Infantil Temprana, un servicio para toda el Área Sanitaria I

08-01-2014

Fundación Edes gestiona desde el año 2003 la Unidad de Atención Infantil Temprana del Área Sanitaria I, un servicio público que financia la Consejería de Bienestar Social y Vivienda y que se presta en las instalaciones de El Cabillón. La Unidad atiende a la población infantil en situación de riesgo biológico o psicosocial y, en general, a todos los niños desde los 0 años hasta la edad de escolarización  que presentan o pueden presentar alteraciones en su desarrollo evolutivo.

A lo largo de este año 2013 se han recibido 36 nuevas derivaciones. La mayoría de la población atendida, como se puede ver en el gráfico adjunto, son derivados desde los servicios de pediatría del Área.

 Los primeros años de vida constituyen un período crítico y crucial para el desarrollo de cada niño-a, puesto que durante esta etapa el ser humano adquiere una serie de habilidades perceptivas, motrices, lingüísticas, cognitivas y sociales necesarias para alcanzar un desarrollo personal y social que posibilita una interacción equilibrada con el entorno.

El sistema nervioso se encuentra durante los primeros años de la infancia en una etapa de maduración que expone al niño-a a una situación de vulnerabilidad ante las condiciones adversas. Éstas pueden afectar negativamente sobre la evolución armónica del desarrollo. A esta vulnerabilidad propia de la maduración, es necesario sumar la importante plasticidad del niño-a, que hace que su sistema nervioso tenga una mayor capacidad de recuperación orgánica y funcional. Por ello, la Atención Temprana se deberá iniciar cuanto antes con el fin de aprovechar la plasticidad cerebral del niño y minimizar en lo posible las consecuencias negativas de la deficiencia detectada. En cuanto se detecta un trastorno del desarrollo o el riesgo de padecerlo es importante un diagnóstico prematuro y poner en marcha el dispositivo necesario para la intervención. La evolución del niño-a puede depender, en gran medida, de la fecha de detección del trastorno y del inicio de la Atención Temprana.

Existen muchas alteraciones del desarrollo que pueden prevenirse si son tratadas a tiempo. Una detección temprana puede ser crucial para proporcionar una mejor calidad de vida al niño-a, a su familia y a su entorno y posibilitar un desarrollo armónico.